martes, 20 de junio de 2017

10 consejos para mantener fresco tu hogar en verano

El verano aún no ha empezado oficialmente, pero el calor no se ha hecho esperar. Las temperaturas han subido hasta límites propios del mes de agosto y en plena ola de calor, llega el momento de plantearse qué hacer para mantener la casa fresca el mayor tiempo posible, sin dejarse una fortuna en aire acondicionado.

El truco no está en tirar de aire acondicionado las 24 horas del día, sino en optimizar los recursos que tenemos a mano. Gracias a ellos, conseguirás ahorrar energía y disfrutar de una casa más fresca, utilizando remedios caseros y soluciones inteligentes.

En este artículo, te presentamos algunos consejos o tips, que te ayudarán a refrescar tu hogar y a sobrellevar mucho mejor las altas temperaturas. ¿Preparado? ¡Toma nota y aplícalos a la decoración de tu casa!

1. Cambia tus textiles de invierno, por otros más naturales, ligeros y frescos. Opta por una ropa de hogar (sábanas, colchas, cortinas, fundas de sofá y de cojines, etc.) en algodón o lino. Para combinarlos adecuadamente con la decoración permanente de tu hogar, escoge colores claros, neutros y limpios, que inviten a la relajación y refresquen la estancia. Los textiles naturales son ideales para el verano, porque transpiran y nos hacen sentir más cómodos. Además, son fácilmente lavables. Sólo tendrás que tenderlos bien estirados para que queden bien. No necesitan planchado, pues su arruga natural queda bonita. En caso de necesitarlo, puedes repasarlos rápidamente con una plancha de vapor, para que queden estupendos.


2. Busca una funda para tu sofá. En verano, sudamos más, andamos descalzos y el roce con cualquier tejido acrílico, nos puede llegar a molestar. Para evitar que el sofá se manche o que nosotros acabemos pegados a él y sudados, te recomendamos que optes por un sofá desenfundable o compres una funda para tu sofá, en algodón o lino, que puedas lavar fácilmente, que vuelva a encajar a la perfección y lo más importante, que transpire y te haga sentir cómodo. ¡No pases calor mientras echas la siesta o ves una película nunca más! A parte del modelo que os presentamos, el 'Estambul', en nuestra tienda online puedes encontrar otros como el 'Crucero' o el 'Romeo',

Sofá clásico desenfundable Estambul - Ámbar Muebles

3. Protege tus suelos con alfombras de tejidos naturales y confía en la madera. La madera aporta calidez en invierno, pero en verano, puede hacer de tus interiores, un espacio cómodo y equilibrado donde vivir. Acompañados de la decoración adecuada y con textiles frescos, los muebles de madera pueden convertirse en un magnífico punto de partida para una decoración atemporal. En verano, puedes cambiar tus alfombras de lana por unas de sisal o esparto. No deseches la idea de vestir tus suelos. Las alfombras no dan calor, más bien lo contrario. Protegen tu hogar de las temperaturas extremas y lo aislan, reteniendo el aire fresco e impidiendo que el calor, procedente de la calle, penetre en el interior. El sisal, visualmente es más fresco y ligero, pero un kilim de algodón en tonos claros, también puede cumplir la misma función.


4. Protege tus ventanas con cortinas ligeras y persianas de madera/bambú enrollables. Los estores y persianas enrollables, te pueden ayudar a tamizar la luz que entra por las ventanas, sin dejar la estancia a oscuras. En las horas de mayor incidencia del sol y de temperaturas más elevadas, cierra las ventanas y cúbrelas con esta fina capa de cañizo. Tu hogar y sus habitantes te lo agradecerán. Conservarás el aire fresco en el interior y no se recalentarán las paredes y ventanas más de lo normal. Además, te recomendamos que sólo abras las ventanas por la mañana cuando te levantes (para ventilar la casa) y por la tarde-noche, cuando ya se ha puesto el sol, para aprovechar la brisa y la bajada de temperaturas.


5. Instala contraventanas de madera tipo mallorquina. Si no tienes doble ventanas o cristal doble, con los que aislar tu hogar del ruido y de las temperaturas, te recomendamos que instales unas contraventanas de madera, tipo mallorquina. Quedan bonitas, aíslan mejor tu hogar de las altas temperaturas y dejan pasar la cantidad de luz que deseas.



6. Si tienes terraza, porche o patio, instala un buen toldo. No hay nada mejor que tener una estancia exterior donde disfrutar del verano y del aire libre, pero cuando hace calor, urge cubrirlo lo máximo posible para evitar que el suelo se recaliente y permita que el calor penetre a través de las paredes y el techo de nuestra casa. Si ofreces el máximo de sombra posible, podrás resguardarte mientras disfrutas de la lectura, una charla con amigos o una comida familiar, y además, hará de barrera y protección para el interior de tu casa. Además, si riegas la superficie de la terraza o patio, una vez se ha puesto el sol y se acerca la noche, conseguirás refrescar el suelo y en consecuencia, el resto de tu hogar. Nunca lo hagas de día o conseguirás el efecto contrario: más calor, humedad y sensación de agobio.


7. Apaga o cambia aquello que produce calor extra. Procura que los electrodomésticos y dispositivos electrónicos que no estás utilizando, permanezcan apagados para que estos no propaguen más calor. Si no es necesario, apaga las luces y deja entrar la luz del día o de unas velas. Si necesitas encender una lámpara, cambia las bombillas incandescentes por otras fluorescentes o LED, con luz fría y menos vatios. 


8. Utiliza velas para alumbrar y decorar tu hogar. Si de noche, prefieres no atraer los insectos y minimizar la cantidad de luz, y en consecuencia de calor, te recomendamos que uses velas. Si quieres 'matar dos pájaros de un tiro', puedes buscar velas de citronella, lavanda o geranio, para iluminar y ahuyentar a los mosquitos. Puedes comprarlas o hacerlas tu mismo, utilizando esencias naturales, frutas, hierbas y parafina.


9. Tus plantas, tu mejor aliado en verano. Las plantas pueden convertirse en el mejor aliado de tu hogar a la hora de refrescarlo por varias razones: regulan la temperatura, oxigenan y renuevan el aire, absorben la humedad, y ayudan a conservar el aire fresco en la estancia. Además, si las colocas frente a una ventana, pueden darte una placentera zona de sombra, filtrando la luz que entra en la estancia. Además, son capaces de llenar cualquier ambiente de vitalidad, color y un toque natural, que resulta refrescante y encantador.


10. Consejos extra de eficiencia energética y ahorro. Para mantener la casa fresca, puedes utilizar ventiladores de techo o de pie, orientados en extremos opuestos de las habitaciones, que hagan fluir el aire, subiendo el fresco y moviendo el caliente, atemperando así la estancia. Si te gusta más el aire acondicionado, nosotros te recomendamos que mantengas una temperatura constante de 26ºC. Ahorrarás dinero y estarás igualmente fresco. Si quieres llegar a casa y encontrártela fresca, prográmalo para que se encienda media hora antes de que llegues. Si quieres acabar con la humedad y no sudar tanto, utiliza deshumidificadores. Los hay muy económicos y dan un resultado fantástico.

Tras plantearte este decálogo de consejos y recomendaciones para mantener tu casa fresca y con una temperatura agradable, ¿aún crees que queda algo por proponer? ¿Sabes algún truco más? ¡Compártelo con nosotros!

*** Fuente de las imágenes: Pinterest