lunes, 31 de agosto de 2015

Cinco proyectos DIY para decorar tu hogar este otoño

Como sabemos que te encanta darle un toque diferente a tu hogar de cara al cambio de estación, hoy te presentamos cinco proyectos DIY muy sencillos de realizar.  

En primer lugar, antes de empezar este post, pensemos un poco en qué elementos y colores más típicos del otoño. ¡Rápido, piensa en tres cosas típicas de esta estación! 

¿Ya lo tienes? Ahí vamos... Te proponemos unas cuantas ideas, entre las que probablemente estén las mismas que has pensado tú y otras que puede que no se te hayan ocurrido aún. 

Cuando pensamos en decorar nuestro hogar para el otoño, debemos inspirarnos en la naturaleza, sus colores y lo que nos regala: colores tierra, anaranjados y rojizos; hojas secas, piñas, ramitas caídas de algún árbol; telas más cálidas que vistan y abriguen nuestro hogar; y elementos decorativos que nos ayuden a conservar un pedacito de naturaleza perenne en nuestros interiores.

Este tipo de proyectos también están pensados para entretenernos las tardes o fines de semana en los que nos apetece quedarnos en casa y disfrutar del calorcito del hogar y de la tranquilidad.

Las cinco ideas que os proponemos hoy están enfocadas a satisfacer ambos deseos: el de la comodidad y el entretenimiento casero, y por otra parte, el de la creatividad usando elementos propios de esta época para decorar o ambientar nuestras estancias. Es así como pasamos a enumerar los proyectos y a detallarlos: 

1. Lámpara con botella de cristal: esta idea tan sencilla y cómoda de llevar a cabo consiste básicamente en buscar una botella o base de cristal transparente y una pantalla lisa que podamos personalizar. A partir de ahí, viene lo más divertido: buscar hojas secas y de colores brillantes, alguna piña e incluso alguna ramita. 

En primer lugar, deberás realizar un agujero para pasar el cable. En este post de la Bioguía te dicen como hacerlo de forma correcta sin quebrar el vidrio. Una vez tengas el cable pasado, selecciona las piezas que más te gusten y rellena el recipiente de cristal hasta la altura que consideres adecuada. A continuación, instala el portalámparas y fíjalo a la botella con un corcho perforado por el que introducirás el cable.

Una vez realizado lo más difícil, procederemos a adornar la pantalla. Puedes decorarla con arpillera, cuerda de esparto o ramas secas. También puedes añadir algún detalle en papel (las hojas de un libro viejo) o cartón corrugado (como el que utilizamos para embalar). 



2. Cuadros con hojas naturales
: en este caso, las hojas no lucirán sus bonitos colores, sino que parecerán transparentes. Para ello, buscaremos unas hojas grandes y de formas bonitas que aún no estén del todo secas. A continuación, pondremos a hervir una olla con agua y dos tazas de detergente en polvo. Una vez esté hirviendo, apagaremos el fuego y sumergiremos las hojas seleccionadas en la mezcla. Dejaremos que pasen unas 2 o 3 horas y a la vuelta, veremos como el agua se ha oscurecido, pigmentada por las hojas. Ocurre lo mismo que cuando realizamos una infusión o té con hojas naturales. 

A continuación, retira el agua teñida y cámbiala por agua limpia. Déjalas de nuevo entre 20 y 30 minutos. Pasado ese tiempo, las sacaremos del agua una a una y repetiremos el mismo proceso de lavado: las cogeremos suavemente, dejaremos que el agua desprenda los pigmentos y quite las capas más carnosas de la hoja. De esa manera, quedará únicamente el esqueleto de la hoja. A continuación, la volveremos a colocar en un recipiente con agua fría y un poco de colorante alimentario (del color que deseemos) para unificar el tono durante 10 minutos. Acto seguido, la pondremos a secar sobre un lienzo de algodón liso.

Una vez tenemos las hojas totalmente secas, llega el momento de presentar nuestra creación sobre un trozo de cartón forrado con un papel texturizado. Por último, enmarcaremos la composición con un marco fino en el color que mejor combine con la decoración de tu hogar. Más información sobre este proyecto, aquí.



3. Marcos de cuadros y espejos con flores de cartón: ¿sabes con qué están hechas las flores de para este marco? ¡Con el cartón de las hueveras! Las cajas que vienen con la docena de huevos que compramos todas las semanas nos sirven para crear bonitas flores. Para llevar a cabo este proyecto tan sólo necesitaremos unas cuantas hueveras y una pistola de pegamento termofusible. Para crear las flores deberemos cortar la base en dejando el fondo y cuatro pétalos. Cortamos varios de diferentes tamaños y los superponemos cambiando la orientación de las hojas, tratando de que queden en forma de rosa.

A continuación, buscamos un espejo con un marco totalmente liso o bien una luna suelta, a la que le añadiremos una base de madera pintada en un color similar al de las flores que hemos realizado. Las iremos pegando una a una, intentando cuadrarlas y sin dejar huecos libres. El resultado: un espejo de aire romántico y 100% ecológico. Síguelo paso a paso en este artículo.



4. Revistero de madera y cobre: ¿qué necesitaremos para llevar a cabo este proyecto? Listones de madera cilíndricos de diferentes tamaños, conectores de cobre y un retal de fieltro o cualquier tipo de tela, como por ejemplo, lona (muy resistente y de muchos colores). Para construir este revistero, primero cortaremos cuatro barras del mismo tamaño, dos más más largas y por último, ocho más pequeñas. Para unir los trozos de madera, buscaremos cuatro conectores de cobre de tres salidas y ocho curvados (para las esquinas).

La lona o retal de fieltro lo sujetaremos a las dos barras horizontales antes de colocar los conectores. Para hacerlo, haremos un pliegue a la tela y la coseremos como si se tratara de una solapa. De esa manera, quedarán dos ojales por los que pasaremos las barras. Síguelo, paso a paso, en este blog.



5. Maceteros para suculentas y cactus: para crear estos bonitos maceteros, necesitaremos un bol de plástico redondo, cemento, arena, agua y una maceta del tamaño que queramos. De esa manera, mezclaremos en el bol dos partes de cemento seco, tres partes de arena y agua. Removeremos hasta que quede una mezcla uniforme y lisa. A continuación, introduciremos la maceta y dejaremos secar la mezcla durante tres o cuatro días tapado con un trapo seco. Pasado ese tiempo, desmoldaremos el bloque. ¡Ya tenemos nuestra maceta DIY! Una vez la tenemos, podemos dejarla en gris, tal cual, o decorarla con hojas de pan de oro o acuarelas. En el hueco que ha dejado la maceta de plástico, colocaremos tierra y plantaremos nuestras suculentas o cactus. El resultado, ¡genial! Para más información e instrucciones, consulta este artículo.


¿Te atreves con alguno de estos proyectos?

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