martes, 11 de abril de 2017

Frida Kahlo, arte transgresor e inspiración contemporánea

Frida Kahlo y sus obras
Frida Kahlo (1907 - 1954, Coyoacán), esa fuente inagotable de inspiración. Color, ganas de vivir y por otra parte, dolor. Revolución, transgresión y sentimiento. Arte nacido del corazón, belleza y realidad descarnada. Así fue y es como se recuerda a Frida Kahlo y a sus obras.

Avanzada a su tiempo, auténtica y libre de prejuicios, Frida Kahlo no se sentía ligada a ningún movimiento artístico (por mucho que se empeñaran los surrealistas en querer sumarla a sus filas), pero sí, a una corriente cultural, a unos ideales políticos y a un modo de vida transgresor y bohemio, y por supuesto, a un sentimiento de pertenencia, que la enraizaba a México y a su pueblo.

Esta pintora mexicana, si bien, se movió en los ambientes artísticos de la época (los muralistas mexicanos o los contemporáneos del movimiento surrealista en Europa), no siguió ninguna tendencia concreta. Simplemente, se dedicaba a contar a través de sus obras pictóricas su visión personal de la vida, a través de metáforas.

En ellas, dejaba ver su profunda sensibilidad, su dolor derivado de los distintos acontecimientos que marcaron su vida, y su necesidad de sobreponerse y ser feliz. Frida reflejaba la colisión de sus dos mundos: la lucha y el debate eterno entre su ansia de felicidad y la insistente amenaza de su destrucción, a la vez que conjuraba la dualidad entre los sueños (amor, e hijos) y la realidad (dolor e impotencia).

Frida Kahlo pintando en la cama

Uno de esos acontecimientos fue el accidente que sufrió con 18 años, que le fracturó la columna vertebral y la pelvis,  y que la mantuvo en cama, convaleciente, durante una larga temporada. En ese tiempo, aprendió a pintar y a expresar sus sentimientos a través del arte. Esto sumado a sus problemas derivados de la poliomelitis que sufrió de pequeña, hacían que Frida tuviera una salud muy delicada. 

Cuadro 'La columna rota' (1944)

En 1929, contrajo matrimonio con muralista Diego Rivera, de quien quedó embarazada tres años después. Debido a sus problemas de salud, tuvo un aborto, que la marcaría de por vida e inspiraría una de sus obras más conocidas: 'Henry Ford Hospital' (1932). En esta obra, mostraba la impotencia y el dolor por haber padecido un aborto terapéutico y varios espontáneos. 

Cuadro 'Henry Ford Hospital' (1932)

También fueron muy apreciadas sus obras 'Autorretrato con monos' (1938), 'Las dos Fridas' (1939), 'Autorretratro con collar de espinas y colibrí' (1949). En ellos vemos a una Frida vestida con la indumentaria tradicional mexicana y el cabello trenzado, sujeto con un pañuelo o cintas de colores. En sus pinturas, era bastante común ver retratados animales de su entorno: su inseparable mono, gatos, mariposas o loros, reflejo de su vida natural y del respeto por la naturaleza salvaje.

1. Las dos Fridas (1939) | 2. Autorretrato con collar de espinas y colibrí (1949)

Los colores vivos y el hiperrealismo descarnado de sus obras, plasmaban esa dualidad presente desde siempre en su carácter. No plasmaba mundos oníricos, sino metáforas de su vida real. Los animales la acompañaban en sus obras ante la ausencia casi total de personas retratadas. Si bien, de forma metafórica hacía referencia a Diego Rivera, a su hermana y a su hijo no nacido, no los retrataba. En ocasiones, sí que pintaba a Diego, pero dentro de su cabeza o junto a ella, recordándolo. Según palabras de la propia pintora, «Me retrato a mí misma porque paso mucho tiempo sola y porque yo soy el motivo que mejor conozco».

Autorretratos diversos con monos y loros con fondos vegetales

A parte de Diego Rivera, Frida Kahlo tuvo amantes de ambos sexos, entre los que se podía contar al fotógrafo húngaro, Nickolas Murray. En esta fotografía, disparada de forma automática por él, se retrata a la pintora junto al cuadro 'Yo y mis pericos' (1941). 

Nickolas Murray junto a Frida Kahlo, mostrando el cuadro 'Yo y mis pericos' (1941)

Este fotógrafo fue el artífice de algunas de las fotografías más icónicas de Frida Kahlo y que todos seguimos adorando, debido a su colorido, a su expresión y a su belleza compositiva. Los tejidos, su textura y sus pliegues cobran vida ante la lente de este fotógrafo.



Este fotógrafo y otros la retrataron en su casa en Coyoacán. Éste fue su hogar desde que nació hasta que murió. Cuando se casó con Diego Rivera, la personalizaron y la decoraron de una manera tan particular que pasó a llamarse 'La Casa Azul'. El hogar de Frida se convertiría pocos años después de su muerte en Casa Museo y en lugar de peregrinación para los amantes de su arte.

Frida Kahlo en la 'Casa Azul' en Coyoacán 

Es así como Frida Kahlo se convirtió en un icono, en un mito del arte contemporáneo. La belleza de sus obras y la espontaneidad de sus fotografías han inspirado a creadores actuales, que han sabido conservar la esencia y la magia de sus obras. Desde collage, diseños abstractos, láminas decorativas y piezas de arte urbano, hasta colecciones de moda y decoración para el hogar.

Obras artísticas actuales, derivadas de la estética Frida Kahlo
Los interioristas y decoradores también aprovechado este resurgimiento de la figura de esta pintora mexicana, para darle un toque colorista, auténtico y original a sus ambientes. Azules, rosas, amarillos, verdes y azules saturados, utilizados para llenar de color y belleza los ambientes más sencillos.

Láminas inspiradas en los autorretratos de Frida Kahlo como parte de la decoración de un hogar

Otro ejemplo de cómo se está plasmando el arte de Frida en los interiores actuales es este bonito butacón, tapizado en verde y con una tela estampada, que se inspira en su propio universo pictórico, cargado de metáforas y color. Plantas, flores, loros, colibrís y monos, acompañan la bella y colorida figura de Frida. Un sueño para los amantes de sus obras pictóricas. 


Butaca encontrada en Pinterest | Tapizada con una tela
inspirada en el universo pictórico de Frida Kahlo