martes, 1 de marzo de 2016

Decora tu casa con magníficos espejos ventana

Los espejos son un recurso fantástico y esencial para decorar los interiores de cualquier hogar. El principal motivo por el que los utilizamos, colgados de una pared o apoyados en el suelo, es por su capacidad para reflejar la luz natural que entra por las ventanas y la que emana de lámparas y focos.

Los espejos reflejan no sólo la luz, sino también los espacios, por lo que son capaces de duplicar virtualmente el ambiente en el que se colocan. Un efecto óptico que nos viene de maravilla para dar mayor sensación de amplitud y luminosidad.

Pero, ¿qué tienen que ver los espejos con las ventanas? Aquí, unas cuantas similitudes:

- ambos están hechos de cristal y cuentan con un marco, que les aporta solidez y estabilidad.

- los dos juegan un papel importante relacionado con la luz: unos la proyectan, los otros dejan que pase.

- tanto los espejos como las ventanas, nos abren a la visión espacios que en realidad no están ahí: las ventanas nos muestran lo que hay en el exterior; los espejos reflejan lo que hay alrededor.

Si ambos tienen tanto que ver, ¿qué tal si unimos ambos conceptos? Los espejos ventana unen ambos conceptos y crean un trampantojo o efecto visual potenciador. Estos simulan la estética de los grandes ventanales palaciegos. Es así, como podemos ver distintos modelos inspirados en las ventanas con contraventana, utilizados en majestuosos edificios de cualquier estilo arquitectónico.


Los hay basados en las formas de los arcos y ventanas con celosía propios de la arquitectura árabe; otros, inspirados en las vidrieras y ventanales de las iglesias góticas, e incluso, otros que parecen sacados de una mansión de la época victoriana o de una fábricas textiles de la Revolución Industrial.


Son espejos concebidos para parecer falsas ventanas colocadas estratégicamente, lo que además del aporte adicional de luz y espacio, estéticamente simularán una estancia mucho más exterior de lo que en realidad es. Abrirán tus ambientes, aportando una nueva perspectiva y una sensación de amplitud extra.


A la hora de decorar una casa con espejos ventana, como hemos comentado anteriormente, éstos suelen estar colocados sobre consolas de entrada, sobre la repisa o marco de las chimeneas, tras el sofá en el salón, en algún rincón de lectura amueblado con un sillón y un librero o bien, en un baño, sobre la encimera del lavabo.


Si son muy grandes, pueden ir apoyados en el suelo de forma individual o formando una composición en pareja, flanqueando una butaca o una consola. También, pueden convertirse en una tercera ventana, situada entre dos amplios ventanales en el salón, creando un bonito efecto visual que aportará sensación de amplitud y continuidad.


La característica principal de los espejos ventana es que suelen tener particiones a modo de cuadrantes o cuarterones más o menos homogéneos. De forma rectangular o siguiendo las formas impuestas por el marco. Este tipo de espejos vendrían a estar compuestos, básicamente, por un espejo enmarcado, sobre el que se ubica la estructura de la falsa contraventana, bien simulada o real. De acuerdo con este concepto, vemos distintos modelos, unos realizados en madera y otros, en forja o metal emplomado.


De esa manera, las de madera serían las que imitarían de forma más fiel los ventanales, llegando a incluir tiradores y bisagras. Por contra, las que parten de una estructura de metal o de forja, se inspirarían en los ventanales con celosía o de cancela, así como, en los modelos emplomados, propios de la época victoriana o de las coloridas vidrieras de los templos cristianos.


Eso en cuanto los tipos de ventanal. En lo que refiere a las formas del mismo, podemos apuntar que lo más habitual es utilizar los que tienen forma de arco, puesto que son los que más se asemeja a una ventana clásica real y son los más vistosos. Aunque estos sean los más utilizados, también encontramos modelos rectos, más acordes a la estética moderna o contemporánea; otros con marcos desgastados o decapados (perfectos para ambientes de estilo vintage o shabby chic), o bien, más oscuros o al natural, con contraventanas realistas (como los utilizados para ambientes rústicos).


Por último, el espejo en sí puede ser totalmente transparente o llevar una patina oscurecida, que lo haga parecer oxidado o envejecido. Este tipo de acabados los hacen perfectos para ambiente vintage o industriales, que pueden completarse con un marco de forja o de madera ligeramente raída.


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