lunes, 27 de julio de 2015

Aprende a decorar tus muebles y complementos con decoupage

A todos nos gusta llevar camisetas estampadas con algún mensaje identificativo, una fotografía bonita en blanco y negro o algún dibujo que nos pueda parecer gracioso o especial.

En algún momento de nuestra vida, más bien en la adolescencia, hemos querido diferenciarnos de los demás, personalizando nuestra propia ropa, mochilas o estuches, con parches, pegatinas, abalorios, lazos, apliques de fieltro o tela, botones, tachuelas o pintura acrílica.

Si hemos desarrollado nuestra creatividad y nos hemos iniciado en el mundo del Do It Yourself o DIY, o lo que vendría siendo en español, 'Házlo Tú Mismo', customizando cualquier prenda textil, ¿por qué no te animas a personalizar algún mueble viejo o soso que tengas por casa?

Aquí, desde luego, no podremos utilizar ninguno de los elementos citados anteriormente, pero existe una amplia variedad de técnicas para dar una nueva vida al mueble o complemento decorativo escogido.

En este caso, nos vamos a centrar en una técnica en particular, que, cada día, va ganando más adeptos. Se trata del 'decoupage' (o découpage), un término que tiene su origen en la palabra francesa découper, que significa 'recortar'. Esta técnica decorativa se basa en la estampación de papeles impresos o telas en soportes como la madera, cerámica, metal, velas, vidrio, loza o cartón. Con ello, se busca un resultado similar al de la pintura realizada a mano. Para conseguirlo, utilizaremos recortes.


¿Pero en qué consiste esta técnica? Ante todo en ser creativo y tener gusto a la hora de escoger los motivos que queremos utilizar para estampar nuestros muebles. Entonces debemos tener en cuenta una serie de pasos previos:

- escoge el mueble que quieres personalizar: puede ser nuevo y totalmente liso, o bien, antiguo, desgastado y con falta de una restauración.


- busca el motivo que deseas estampar: lo más recomendable es utilizar papeles especiales para decoupage, pero si no disponemos de ellos, podemos optar por restos de papel de pared, hojas secas, flores artificiales, retales de tela, papel de arroz o impresiones realizadas en papel encerado. Incluso, podemos recurrir a lienzos (sacados de su bastidor), carteles anunciadores, papel de seda o servilletas con dibujos.

- reúne los materiales necesarios para llevar a cabo tu trabajo: a parte de los recortes, necesitaremos pintura o una base de imprimación, cola de carpintero, pegamento o un medium especial y barniz. También, es interesante que tengas un rollo de film transparente y un trapo seco para repasar las superficies.


Una vez tengamos todo lo necesario para empezar nuestro proyecto DIY, volveremos de nuevo a nuestra adolescencia: a ese momento en el que no sólo, nos dio por 'customizar' nuestra ropa, sino también nuestras carpetas y agendas, con retales de revistas en las que aparecían nuestros ídolos en aquella época: actores, grupos de música o modelos famosos.

¿Os acordáis cómo lo hacíamos? Recortando las figuras de las páginas y pegándolas con una barra de pegamento, unas junto a otras sobre la carpeta, formando un collage o tapiz, que luego protegíamos con el plástico transparente y adhesivo que le había sobrado a nuestra madre en septiembre, tras forrarnos los libros. El concepto se inspira en ello, pero nos quedará mucho más bonito y profesional.


Entonces, pongamos que hemos optado por utilizar trozos de papel de pared o servilletas con un estampado bonito. Ahora veremos en qué momento lo aplicaremos y cómo.

En primer lugar, daremos una primera capa de pintura. Una vez se ha secado, lijaremos hasta dejarla totalmente lisa y sin restos (alguna posible burbuja, gota o irregularidad). Le daremos una segunda mano y repetiremos la misma operación con la lija, una vez se haya secado esta capa.


A continuación, una vez el mueble esté totalmente seco aplicaremos con un pincel grueso o brocha mediana una capa uniforme de una solución de cola diluida en agua, sobre la que iremos colocando los retales uno a uno. Para fijarlos bien, es mejor, que no utilicemos los dedos, sino un trozo de film transparente (el que tenemos guardado en el cajón de la cocina). Tensaremos la hoja de plástico y repasaremos la zona sin soltar los extremos en un movimiento de vaivén.

Cuando los retales se hayan secado, fija el decoupage con un par de capas de fijador o barniz especial o laca. Aplica varias capas hasta que el resultado sea uniforme y liso. Recuerda que cada mano de barniz debe estar totalmente seca antes de aplicar la siguiente.


Cuando hayas aplicado una buena cantidad de capas de barniz, procede a lijar la superficie para eliminar las posibles imperfecciones y restos que puedan haber quedado adheridos.Vuelve a aplicar un par de capas de barniz y lija de nuevo. Repite la operación unas 4 veces hasta que quede perfecto. El mueble tiene que dar la impresión de haber sido pintado a mano.

Para ayudarte en tu labor, te dejamos con un vídeo con algunas ideas y con pasos que te pueden orientar en tu proyecto.