sábado, 30 de julio de 2011

Dormitorios : Invitación al descanso

En el dormitorio se debe respirar un ambiente sosegado y ordenado, que facilite el descanso. Y para ello, tanto la elección y la distribución de los muebles, como el color y los materiales con que equipes la habitación serán muy importantes. En cuanto a los muebles, asegúrate aquellos que brinden espacio sin recargar, y que te permitan tener la ropa más habitual a mano. En cuanto a los colores, los neutros son una apuesta segura, ya que crean una atmosfera tan serena como fresca.


Cuando el dormitorio dispone de muchos metros puedes permitirte varias licencias decorativas, por ejemplo, puedes poner una cama barco. Estas camas de grandes dimensiones tienen reminiscencias coloniales, son de madera de cerezo, un material cálido aunque pesado visualmente, que solo se recomienda en estancias espaciosas. Y precisamente para contrarrestar su tono rojizo, tienes que elegir la ropa de cama, las cortinas y pintar las paredes de un tono suave color crema.


También si dispones de una estancia grande puedes optar por colocar una cama con dosel, le otorgara un cierto aire romántico. No obstante, como la estructura que conforma el dosel aporta un gran peso visual hace recomendable limitar su uso a habitaciones de al menos 20m2 y planta predominantemente cuadrada. La altura del techo también tiene que ser entre un metro y un metro y medio más de la altura total de la cama. En cuanto a la decoración, procura elegir muebles y textiles que proporcionen una atmosfera serena y sobria, donde no existan puntos acusados de atención que compitan visualmente con el dosel. Para los dormitorios con cama dosel, una apuesta segura para las paredes son los tonos blancos, y en cuanto a las telas, lisas y de texturas naturales.


En la mayoría de los casos, vestidor y dormitorio comparten un mismo espacio. Por ello, es importante planificarlos teniendo en cuenta las necesidades particulares de cada uno, Así si colocas el armario cerca de la cama, ten presente el recorrido de la apertura de las puertas. Siempre que te quede ese espacio, podrás completar el almacenaje con una banqueta a modo de repisa o, como un baúl, recuerda que estos tienen aproximadamente unos 40 cm de profundidad. Cuando no es posible disponer de un vestidor independiente, la opción más habitual es integrarlo en un rincón del dormitorio, ten en cuenta que si eliges un armario de puertas batientes, debes dejar unos 80 cm libres para poder abrir las puertas y algo más para cambiarte.

En las habitaciones abuhardilladas aprovecha la zona menos accesible con un completo frente de armarios a modo de vestidor. Así, rentabilizarás los metros a la vez que desahogas el resto de la habitación. Ten en cuenta que, para la ropa colgada basta con unos 110 cm de largo, aunque si quieres colgar abrigos o prendas largas, mejor unos 160 cm, una butaca descalzadora completara el rincón. 

miércoles, 20 de julio de 2011

Vida exterior - Muebles de Jardín


Cálidos y apacibles, los espacios al aire libre dentro de nuestro hogar pueden convertirse en verdaderos paraísos de sosiego y confort. Terrazas, porches y jardines bien acondicionados pueden ofrecernos una privilegiada zona adicional a nuestro hogar.


Con la llegada del buen tiempo, estos espacios en el exterior, se convierten en los verdaderos protagonistas de la casa, ya que en ellos podemos disfrutar de agradables horas de sol y placidas tertulias bajo la luz de la luna. Sea cual sea el espacio disponible, casi siempre es posible crear un comedor auxiliar o un salón en el que reunir a la familia y los amigos. Lo más importante es buscar la distribución más adecuada y seleccionar muebles que ofrezcan un buen rendimiento, teniendo en cuenta su durabilidad y resistencia a los factores climatológicos adversos, además de su comodidad y facilidad de transporte, ya que una vez finalizada la etapa estival habrá que guardarlos en un sitio adecuado. 


Debemos estudiar con atención los materiales de los que están realizados y saber cómo tratarlos con el paso del tiempo. También debemos conjugar el sentido estético con la funcionalidad, ya que conviene que sean resistentes a factores externos como el sol, la lluvia o la humedad. Madera, aluminio, hierro o fibras naturales son algunos de los materiales más empleados en la fabricación del mobiliario de exterior, aunque cada uno de ellos cuenta con unas características específicas y requiere unos cuidados concretos. Si dispone de un porche o una zona cubierta podrá elegir cualquier tipo de mueble, pero, si estos van a estar a la intemperie, es mejor optar por piezas de resina, hierro maderas tropicales o materiales sintéticos.


Para lograr un ambiente acogedor no bastará con ubicar una mesa y varias sillas. Prácticos complementos como, tumbonas, hamacas, carritos, barbacoas, pérgolas o sombrillas convertirán el jardín en un verdadero paraíso a nuestra disposición.

Antes de elegir el mobiliario de la terraza o jardín es necesario considerar el espacio disponible y planificar su distribución. También es importante saber el uso que le vamos a dar: zona de relax, para comer, solárium…… Asimismo, es de vital importancia conocer su orientación y cantidad de luz que recibe. En el caso de disponer de un espacio muy soleado, es aconsejable instalar algún tipo de estructura protectora, como una pérgola o un cenador, para resguardar la zona durante las horas de más calor e incidencia de los rayos solares. En cuanto a las terrazas, si se trata de un espacio de pequeñas dimensiones, conviene habilitar una única zona de estar formada por una mesa extensible y varias sillas, preferiblemente de apariencia ligera y fácil de trasladar. Los laterales se pueden adornar con algunas macetas y jardineras de diferentes alturas. 


Aunque no tengamos un espacio exterior muy amplio, con una buena distribución y los muebles adecuados podemos crear un salón, comedor, un “dormitorio” al aire libre e incluso nuestro centro de belleza particular. En cambio, si disponemos de una terraza amplia, se pueden crear diferentes ambientes, dejando despejada la zona más cercana a la puerta para facilitar el paso. Parasoles, toldos, celosías o elementos vegetales son algunas opciones para delimitar las zonas.

El espacio exterior es una prolongación de nuestro interior y debe “decorarse” siguiendo los mismos criterios. Pero lo más importante es que sea muy cómodo y sugerente.